

¿Te has soñado caminando por senderos dentro de un bosque lejos de la ciudad? Aquí hacemos tu sueño realidad. Aprenderás a activar tu bienestar, despertando la abundancia natural, caminando y respirando los senderos de nuestros bosques de montaña, dónde te inspiraras poniendo tus manos en la tierra, en conexión con el alimento que nutre y sana el cuerpo, la mente y el espíritu, reconociendo las plantas medicinales y maneras sencillas de obtener remedios naturales, para salir renovado, lleno de vitalidad y con el corazón contento.
Salir de la ciudad es desintoxicarse del ruido. A 2 horas de Bogotá, en las montañas de San Francisco, Cundinamarca, la tierra todavía habla. Solo hay que aprender a susurrar para escucharla.
Es un día para devolverle a tu cuerpo su memoria más antigua: la de pertenecer a un lugar.
Caminas descalzo sobre musgo y tierra fría. Caminas en silencio. Aprendes a distinguir el agua que corre bajo tus pies, el crujir de las hojas que no es viento sino vida. Te sientas en piedra, cierras los ojos y dejas que el bosque te mire. Aquí entiendes algo simple: el territorio no es un paisaje que visitas. Es un cuerpo. Y el tuyo, que traías tenso y apurado de la ciudad, empieza a aflojarse porque reconoce su casa.
Antes de irte, haces algo por ella: siembras un árbol nativo, limpias una acequia, devuelves. Porque escuchar de verdad es también responder. Regenerar la tierra es regenerarte.

El café como parte del ritual:
Cuando tus sentidos ya están abiertos, cuando tu cuerpo ya bajó de revoluciones, te sientas a probar un café verdaderamente colombiano. No es el de la tienda. Es café de esta misma montaña, cultivado a 1.500 msnm, tostado aquí, servido por la familia que lo sembró. Lo hueles primero. Tierra mojada, sudor de campo, neblina. Lo tomas sin afán. Y entiendes que el sabor también es geografía. Que ese sorbo tiene lluvia, manos y ladera. Escuchar la tierra
En una frase:
Sales de la ciudad para recordar que tienes cuerpo, que la tierra tiene voz, y que el café no sabe igual cuando lo tomas y lo cultivas con los pies despiertos.
Participarás en dos actividades que se realizarán en forma tan afectuosa, dinámica y participativa que saldrás inspirado a buscar maneras de replicar lo aprendido en tu propio entorno. Cada actividad tiene un valor desde $50.000.
Para reducir costos, hacer amigos y crear un ambiente familiar durante el viaje utilizaremos el sistema de carro compartido. Si eres dueño de vehículo brindarás, si deseas, los cupos disponibles a las personas que ya están inscritas en la Red y han pasado por los filtros de confianza necesarios. Si no tienes vehículo, el Gestor del pasadía te asigna uno o más de los cupos disponibles y aportas solidariamente lo que desees al dueño del vehículo, ojalá que corresponda al menos al valor del transporte público. (Te ahorras los traslados desde el municipio a la experiencia ida y vuelta y el traslado de la experiencia de la mañana a la de la tarde).
Llegar a una Experiencia de la Ruta profe kao es como llegar a la casa de un amigo. Allí te brindarán el almuerzo normal que ellos toman y compartirán contigo ese grato momento. Antes de viajar, el gestor del pasadía te informará sobre el aporte solidario que debes enviar al dueño de casa.
Tendrás seguro que te mantendrá protegido durante la visita a las dos experiencias por un valor de $3.000 por persona.